Los signos del zodíaco representan doce cualidades fundamentales de la energía humana y funcionan como un mapa simbólico que organiza la experiencia, la personalidad y los ciclos de la vida. Cada signo expresa una forma particular de ser, sentir, actuar y percibir el mundo.
Divididos en cuatro elementos —Fuego, Tierra, Aire y Agua— y tres modalidades —Cardinal, Fijo y Mutable—, los signos muestran cómo fluye la energía, cómo se inician los procesos, cómo se sostienen y cómo se transforman.
Conocer los signos del zodíaco permite comprender mejor los patrones internos, la forma en que nos vinculamos, cómo reaccionamos ante los desafíos y cómo se despliega nuestra identidad a lo largo del tiempo. No indican destino, sino tendencias, cualidades y caminos posibles.